Diapositivas de orientacion
INTEGRANTES:
Borges Tun Clara gisel
Cab Xix Maria Isairi
Dzul Ceballos Alondra Guadalupe
Lopez Vazquez Irene Susibel
Muciño Gustavo Alfonso
Muciño Jaime Lorenzo
Maas Bacab Karelia Natividad
sábado, 23 de febrero de 2013
libro de cualidades y carencias!
Descripción personal:
En el libro de los comentarios de mis cualidades describían que soy alegre,amigable,buena amiga,muy inteligente, aplicada, etcétera ...
en las cuales estoy de acuerdo ya que soy una persona así (: en la parte de mis debilidades: me pusieron que soy reservada,poco comunicativa,no muy sociable, etc.... en algunos comentarios son acertados!
en general mis compañeros me describen como ellos me ven en general son ciertos algunos de los comentarios que pusieron ; pero en general si tienes la razón y son muy acertados ((:
jueves, 7 de febrero de 2013
- 1. PSICOLOGIA GENERAL TEMA DESARROLLO DEL AUTOESTIMA Y ESTRATEGIAS PARA MEJORAR PROFESORA TEODOLINDA SILVA CERVANTES Universidad Peruana de Ciencias E Informática
- 2. LA AUTOESTIMA La autoestima es esencial para la supervivencia psicológica. Es el concepto que tenemos de nuestra valía y se basa en todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que sobre nosotros mismos hemos ido recogiendo durante nuestra vida
- 3. COMPONENTES DE LA AUTOESTIMA COGNITIVO AFECTIVO CONDUCTUAL IDEAS OPINIONES CREENCIAS PERCEPCIONES ESQUEMAS DE PENSAMIENTO VALORES , SENTIMIENTOS ADMIRACIÓN RECHAZO INTENCIÓN, DECISIÓN DE ACTUAR Y EJECUTAR COMPORTAMIENTOS
- 4. ELEMENTOS DE LA AUTOESTIMA SEGURIDAD PERTENENCIA IDENTIDAD PROPÓSITO COMPETENCIA PERSONAL AFECTO SER CAPAZ Y COMPRENDER SUS LIMITACIONES Y POSIBILIDADES SER SOCIALMENTE ACEPTADO IMAGEN Y CONOCIMIENTO DE SI MISMO TENER METAS REALISTAS CAPAZ DE ENFRENTAR PROBLEMAS DE MODO POSITIVO CAPACIDAD DE DAR Y RECIBIR
- 5. AUTO CONOCIMIENTO El auto conocimiento es conocer las partes que componen al "yo". Cuáles son sus manifestaciones, necesidades y habilidades; los papeles que vive el individuo y a través de los cuales es; conocer por qué y cómo actúa y siente.
- 6. AUTO CONCEPTO El auto concepto es una serie de creencias acerca de uno mismo, que se manifiestan en la conducta. Si alguien se cree tonto, actuará como tonto; si se cree inteligente o apto, actuará como tal.
- 7. AUTO EVALUACION La auto evaluación refleja la capacidad interna de evaluar las cosas como buenas si lo son para el individuo, le satisfacen, son interesantes, enriquecedoras, le hacen sentir bien y le permiten crecer y aprender; y considerarlas como malas, si para la persona lo son, no le satisfacen, carecen de interés, le hacen daño y no le permiten crecer.
- 8. AUTOACEPTACION Es admitir y reconocer todas las partes de sí mismo como un hecho, como la forma de ser y sentir, ya que sólo a través de la aceptación se puede transformar lo que es susceptible de ello. Sin auto aceptación la autoestima es imposible. Nos quedamos bloqueados en un hábito de conducta de autorrechazo, el crecimiento personal se ve reprimido y no podemos ser felices.
- 9. AUTO RESPETO Auto respetarse es atender, hacer caso a las propias necesidades para satisfacerlas, vivir según nuestros propios valores, y expresar nuestros sentimientos y emociones, sin hacernos daño ni culparnos. Buscar y valorar todo aquello que lo haga a uno sentirse orgulloso de sí mismo.
- 10. LA AUTOESTIMA EN EL TRABAJO La autoestima de un individuo define la calidad de las relaciones interpersonales (con otras personas), intrapersonales (consigo mismo) y con su entorno (con lo que le rodea). Por lo tanto en su vida profesional puede afectar positiva o negativamente.
- 11. EN CONCLUSION LA AUTOESTIMA Es una habilidad personal que requiere de acciones claves en el comportamiento adulto. De esta forma la autoestima es un paradigma del éxito personal y se expresa en : UN YO con autodominio , que acepta sus responsabilidades , es integro y confiable socialmente , empático y sensible con todos , se entiende a si mismo , aprendiendo a cooperar con los demás .
- 12. NIVEL BAJO DE AUTOESTIMA - Creencias irracionales -Autocrítica,rigorista y desmesurada.con pensamientos negativos. -Vulnerabilidad y susceptibilidad a la critica -Miedo exagerado a equivocarse ,indecisión -Deseo excesivo de complacer por miedo a perder el afecto de los demás -Culpabilidad se acusa y se condena “sin perdonarse” por sus errores. -Irritabilidad constante siempre a punto de estallar nada le satisface -Tendencia depresivas, negativismo exagerado .sin gozo de la vida.
- 13. NIVEL ALTO DE AUTOESTIMA Tiene valores y principios definidos Actúa con confianza y sin sentimiento de culpa. No tiene preocupaciones excesivas sobre el pasado y el futuro. Reconoce sus talentos y habilidades Se considera una persona interesante ,valiosa y productiva. Está siempre dispuesto a colaborar Reconoce y acepta en si mismo sentimientos positivos y negativos.
- 14. TÉCNICAS PARA MEJORAR EL AUTOESTIMA? BUSCA DENTRO DE TI : ESCÚCHATE A TI MISMO MAS QUE A LOS DEMÁS: Analiza con cuidado las opiniones de los demás sobre ti, tú y solo tú eres quien debe tomar la última decisión acerca de ti. CONVIERTE LO NEGATIVO EN POSITIVO: Nunca pierdas las ganas de pensar en positivo, invierte todo lo que parezca mal o que no tiene solución, ejm: MENSAJES NEGATIVOS CONVERTIDOS EN AFIRMACIONES "No hables“ "Tengo cosas importantes que decir" "¡No puedo hacer nada!“ "Tengo éxito cuando me lo propongo" "No esperes demasiado“ "Haré realidad mis sueños" "No soy suficientemente bueno“ "¡Soy bueno!“
- 15. TECNICAS PARA MEJORAR EL AUTOESTIMA DATE UNA OPORTUNIDAD Y RECONOCE TUS CUALIDADES ; Puedes pensar en 5 ejemplos que te hace especial. P. ejm: Soy sincero, mis jefes siempre confían en mí, amigable, me encanta bailar, experto en la cocina. Siempre tenemos cualidades en que podemos destacar, algunas hasta el momento ni siquiera las hemos descubierto. ACÉPTATE TAL COMO ERES, SIN APROBAR DENTRO DE TI LOS COMPORTAMIENTOS BAJOS : La aceptación es la base de la seguridad, la confianza, el amor y el autoestima. Aceptars e a sí mismo implica conocerse, que importa si el lunar que tienes en la cara no "le guste" a los demás, analiza el resto de las partes de tu cuerpo y verás que ellas están funcionando bien. Me debo comportar a mi manera siempre que ello no moleste a los demás
- 16. TECNICAS PARA MEJORAR EL AUTOESTIMA ACEPTA TUS SENTIMIENTOS: Cuando alguien te hace una broma, sonríe. Trata de disfrutar prácticamente de todo. Y si a veces hay cosas que te puedan poner triste, piensa que eso es pura casualidad, y que eso tendrá que pasar porque la vida se a inventado para vivirla lo mejor que podamos. CUIDA DE TI MISMO (A): Aprende a ser independiente, y a no depender de los demás. Las parejas sobreviven mas tiempo cuando ambos tratan de ser lo mas independientes el uno del otro. BUSCA FUERA DE TI: LA CONFIANZA: Cuando nos perciben como dignos de confianza, los demás estarán dispuestos a ser honestos y abiertos con nosotros. Di elogios con honestidad. Acepta y respeta las diferencias. Respeta tus fronteras y las fronteras de los demás.
- 17. CICLO DE LA AUTOESTIMA
- 18. AYUDA A TU ESTIMA
proceso del autoestima
La Autoestima:
Los seres vivos dependemos de nuestro entorno para crecer, aunque nuestro desarrollo se va a producir incluso en un ambiente hostil. Por lo tanto, si queremos potenciar la autoestima de nuestros hijos e hijas debemos tratar de conocer qué tipo de interacciones propician, anulan o dañan la formación de su confianza, y qué actuaciones les faltan el respeto.
Hemos de partir de la premisa de que la formación de la autoestima de los niños y niñas depende en gran medida de la relación que establecen con los adultos importantes en su vida, fundamentalmente sus madres y padres. Serán ellos los vigías de su confianza y los estimuladores de su autorespeto. Ambas premisas propiciarán una valoración personal que les llevará a quererse a sí mismos y, por extensión, a quienes les rodean.
Cuatro condiciones para potenciar la autoestima infantil:
1.- Si el niño o niña experimenta total aceptación de sus pensamientos y sentimientos, percibe el valor que se le da a su existencia. No nos gusta la envidia de nuestros hijos e hijas, sus celos, su cerrazón, su aislamiento, su rabieta, su cabezonería, su llorar constante y un largo etcétera. Incluso puede que las características del niño o la niña no sean las que deseábamos que fueran y, además, no aprenden como les estamos enseñando a ser. Pero aceptarles es admitir, por mucho que nos cueste, que ese hijo o esa hija es otra persona independiente y diferente de nosotros, y muy valiosa.
2.- Si opera en un contexto de límites bien definidos y firmes, percibe que nos importa. Esos límites habrán de ser justos, razonables y negociables: no vale la libertad ilimitada, pues en esta relación la falta de límites significa indiferencia. Cuando los progenitores escuchan las necesidades y deseos de sus vástagos y se muestran dispuestos a negociar con ellos las reglas familiares, están ejerciendo autoridad y no autoritarismo. La autoridad escucha, atiende y negocia, pero también sanciona el incumplimiento de las normas, algo estrictamente necesario para que el niño o la niña pueda forjar su identidad y establecer su autoestima.
3.- Si se siente respetado por su dignidad como ser humano, ganará en confianza. Como a todo, también a respetarse se aprende y no será posible que lo consigan si no les enseñamos. Lo estaremos haciendo cuando aceptamos sus decisiones, escuchamos sus deseos, atendemos sus necesidades y negociamos las reglas establecidas en casa. Respetarles no significa dejar que hagan lo que quieren. La permisividad es nefasta: destruye el esfuerzo, la disciplina y el autocontrol, y con ello, la confianza en uno mismo. Nuestra responsabilidad es enseñar y la suya aprender, pero será él o ella quien se sitúe en el mundo, se saldrá o no de nuestros límites. Intentar dirigir sus elecciones significaría anular su responsabilidad para con él mismo y para con su vida. No puede haber autoestima sin el ejercicio de la responsabilidad.
4.- Si el nivel de autoestima de los padres es alto, hay más probabilidades que ocurra lo mismo con el de sus hijos, aunque no siempre es así. Cuanto más se valoren a sí mismos los padres -aunque sin caer en excesos-, más fácilmente podrán trasmitir a sus hijos la importancia de quererse a sí mismos. Una autoestima bien asentada ayudará a los progenitores a educar a sus hijos, pues padres y madres son modelos de aprendizaje importantes y necesarios para que el niño inicie su andadura partiendo de algo a imitar y que le indica el camino y cómo recorrerlo.
Un entorno adecuado.La falta de autoestima se manifiesta como un problema, generalmente pasada la adolescencia, pero también está demostrado que la autoestima se puede recuperar, mimar y potenciar. Por ello, nos interesa conocer en qué medida se propicia en el proceso educativo y formativo. Para lograrlo hay que crear un entorno de seguridad que se sustenta en tres pilares: amor, aceptación y respeto. Parece obvio, pero hay que entenderlo bien.
Amarle por quién es, por su existencia y por su derecho a ser querida o querido, independientemente de que nos guste cómo piensa, siente o se comporta.
Aceptarle tal cual es, y no en la medida en que sigue nuestros preceptos y responde a nuestras expectativas.
Respetarle en sus decisiones de por dónde y cómo quiere llevar su vida. Hacerle ver, cuando esas decisiones nos parezcan equivocadas, por qué no se consideran correctas, pero no impedir que intente llevar a cabo lo que considere oportuno. Cometer errores es parte esencial de todo aprendizaje.
El padre y la madre, en armonía.
Puede que el padre y la madre discrepen y no tengan igual opinión sobre alguna cuestión que afecte a la educación de su hija o hijo, pero esto no supone ningún inconveniente, e incluso esas discrepancias pueden ser conocidas. Lo que sí afectará a la seguridad del niño es que sus progenitores no estén de acuerdo en las decisiones finales. La importancia no está, por tanto, en la diferencia de opiniones, sino en la no unanimidad en las decisiones.
Además, no hay problema en que los padres y madres cambien de opinión ante un hecho o una norma, y en que se lo hagan saber a sus hijos explicándoles el motivo. Esto no supone merma de credibilidad y, en cambio, sí es un ejemplo de flexibilidad y de acomodo a las circunstancias. La rigidez y la inmovilidad no caben en un proceso educativo, donde asumir los riesgos de cambios es parte de la enseñanza.
En resumen…
El compromiso como padres y madres para posibilitar una alta autoestima en los hijos e hijas está relacionado con las siguientes condiciones:
1.- Tener presente que es otra persona, independiente y distinta de nosotros.
2.- Ofrecer una seguridad basada en la coherencia, es decir, en la coincidencia entre lo que se
enseña y lo que se hace.
3.- Hacerle sentirse observado y comprendido. Transmitirle que es una persona única e
irremplazable.
4.- Amarle desde la expresión verbal, mostrándole el gozo que tenemos por su existencia. El
tacto es el gesto esencial para que pueda sentirse querido. Tocarle, besarle, acariciarle no
sólo cuando es bebé, también cuando rechaza, por pudor, esa muestra.
5.- Aceptarle tal como es. Sólo así aprenderá a aceptarse.
6.- Respetarle como es.
7.- Marcarle límites justos, razonables y negociables.
8.- Ofertarle normas y altas expectativas por lo que respecta a su comportamiento y
rendimiento. No una actitud del “todo vale”, pero tampoco un “no vales”.
9.- Ofrecerle elogios y críticas dirigidos a su conducta y comportamiento, nunca a su persona. 10.-Cuidar por tanto el lenguaje, que puede ser muy negativo, aunque parezca superficial y
efímero.
11.- Motivarle a tomar de decisiones, a experimentar, a asumir riesgos, a hacer y a
responsabilizarse de los mismos. No privarle de cometer errores. No sobreprotegerle.
Los seres vivos dependemos de nuestro entorno para crecer, aunque nuestro desarrollo se va a producir incluso en un ambiente hostil. Por lo tanto, si queremos potenciar la autoestima de nuestros hijos e hijas debemos tratar de conocer qué tipo de interacciones propician, anulan o dañan la formación de su confianza, y qué actuaciones les faltan el respeto.
Hemos de partir de la premisa de que la formación de la autoestima de los niños y niñas depende en gran medida de la relación que establecen con los adultos importantes en su vida, fundamentalmente sus madres y padres. Serán ellos los vigías de su confianza y los estimuladores de su autorespeto. Ambas premisas propiciarán una valoración personal que les llevará a quererse a sí mismos y, por extensión, a quienes les rodean.
Cuatro condiciones para potenciar la autoestima infantil:
1.- Si el niño o niña experimenta total aceptación de sus pensamientos y sentimientos, percibe el valor que se le da a su existencia. No nos gusta la envidia de nuestros hijos e hijas, sus celos, su cerrazón, su aislamiento, su rabieta, su cabezonería, su llorar constante y un largo etcétera. Incluso puede que las características del niño o la niña no sean las que deseábamos que fueran y, además, no aprenden como les estamos enseñando a ser. Pero aceptarles es admitir, por mucho que nos cueste, que ese hijo o esa hija es otra persona independiente y diferente de nosotros, y muy valiosa.
2.- Si opera en un contexto de límites bien definidos y firmes, percibe que nos importa. Esos límites habrán de ser justos, razonables y negociables: no vale la libertad ilimitada, pues en esta relación la falta de límites significa indiferencia. Cuando los progenitores escuchan las necesidades y deseos de sus vástagos y se muestran dispuestos a negociar con ellos las reglas familiares, están ejerciendo autoridad y no autoritarismo. La autoridad escucha, atiende y negocia, pero también sanciona el incumplimiento de las normas, algo estrictamente necesario para que el niño o la niña pueda forjar su identidad y establecer su autoestima.
3.- Si se siente respetado por su dignidad como ser humano, ganará en confianza. Como a todo, también a respetarse se aprende y no será posible que lo consigan si no les enseñamos. Lo estaremos haciendo cuando aceptamos sus decisiones, escuchamos sus deseos, atendemos sus necesidades y negociamos las reglas establecidas en casa. Respetarles no significa dejar que hagan lo que quieren. La permisividad es nefasta: destruye el esfuerzo, la disciplina y el autocontrol, y con ello, la confianza en uno mismo. Nuestra responsabilidad es enseñar y la suya aprender, pero será él o ella quien se sitúe en el mundo, se saldrá o no de nuestros límites. Intentar dirigir sus elecciones significaría anular su responsabilidad para con él mismo y para con su vida. No puede haber autoestima sin el ejercicio de la responsabilidad.
4.- Si el nivel de autoestima de los padres es alto, hay más probabilidades que ocurra lo mismo con el de sus hijos, aunque no siempre es así. Cuanto más se valoren a sí mismos los padres -aunque sin caer en excesos-, más fácilmente podrán trasmitir a sus hijos la importancia de quererse a sí mismos. Una autoestima bien asentada ayudará a los progenitores a educar a sus hijos, pues padres y madres son modelos de aprendizaje importantes y necesarios para que el niño inicie su andadura partiendo de algo a imitar y que le indica el camino y cómo recorrerlo.
Un entorno adecuado.La falta de autoestima se manifiesta como un problema, generalmente pasada la adolescencia, pero también está demostrado que la autoestima se puede recuperar, mimar y potenciar. Por ello, nos interesa conocer en qué medida se propicia en el proceso educativo y formativo. Para lograrlo hay que crear un entorno de seguridad que se sustenta en tres pilares: amor, aceptación y respeto. Parece obvio, pero hay que entenderlo bien.
Amarle por quién es, por su existencia y por su derecho a ser querida o querido, independientemente de que nos guste cómo piensa, siente o se comporta.
Aceptarle tal cual es, y no en la medida en que sigue nuestros preceptos y responde a nuestras expectativas.
Respetarle en sus decisiones de por dónde y cómo quiere llevar su vida. Hacerle ver, cuando esas decisiones nos parezcan equivocadas, por qué no se consideran correctas, pero no impedir que intente llevar a cabo lo que considere oportuno. Cometer errores es parte esencial de todo aprendizaje.
El padre y la madre, en armonía.
Puede que el padre y la madre discrepen y no tengan igual opinión sobre alguna cuestión que afecte a la educación de su hija o hijo, pero esto no supone ningún inconveniente, e incluso esas discrepancias pueden ser conocidas. Lo que sí afectará a la seguridad del niño es que sus progenitores no estén de acuerdo en las decisiones finales. La importancia no está, por tanto, en la diferencia de opiniones, sino en la no unanimidad en las decisiones.
Además, no hay problema en que los padres y madres cambien de opinión ante un hecho o una norma, y en que se lo hagan saber a sus hijos explicándoles el motivo. Esto no supone merma de credibilidad y, en cambio, sí es un ejemplo de flexibilidad y de acomodo a las circunstancias. La rigidez y la inmovilidad no caben en un proceso educativo, donde asumir los riesgos de cambios es parte de la enseñanza.
En resumen…
El compromiso como padres y madres para posibilitar una alta autoestima en los hijos e hijas está relacionado con las siguientes condiciones:
1.- Tener presente que es otra persona, independiente y distinta de nosotros.
2.- Ofrecer una seguridad basada en la coherencia, es decir, en la coincidencia entre lo que se
enseña y lo que se hace.
3.- Hacerle sentirse observado y comprendido. Transmitirle que es una persona única e
irremplazable.
4.- Amarle desde la expresión verbal, mostrándole el gozo que tenemos por su existencia. El
tacto es el gesto esencial para que pueda sentirse querido. Tocarle, besarle, acariciarle no
sólo cuando es bebé, también cuando rechaza, por pudor, esa muestra.
5.- Aceptarle tal como es. Sólo así aprenderá a aceptarse.
6.- Respetarle como es.
7.- Marcarle límites justos, razonables y negociables.
8.- Ofertarle normas y altas expectativas por lo que respecta a su comportamiento y
rendimiento. No una actitud del “todo vale”, pero tampoco un “no vales”.
9.- Ofrecerle elogios y críticas dirigidos a su conducta y comportamiento, nunca a su persona. 10.-Cuidar por tanto el lenguaje, que puede ser muy negativo, aunque parezca superficial y
efímero.
11.- Motivarle a tomar de decisiones, a experimentar, a asumir riesgos, a hacer y a
responsabilizarse de los mismos. No privarle de cometer errores. No sobreprotegerle.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)